lunes, 10 de octubre de 2011



2 de diciembre de 1910.
                En Puerto Madryn. Oma cumple años ...

                Mis queridos !

                Con éstas líneas les mandamos a ustedes, queridos padres, hermanos, a los padres de Rudolf y sus hermanos y amigos, éstas fotografías para verlas y les pedimos devolvérnoslas con Elsa cuándo venga. Tenemos solamente un ejemplar de cada uno y no las quisiéramos regalar para que ninguno se sienta favorecido.
                Una fotografía les muestra nuestra casita, no está muy nítida pero igual les da una idea de nuestro hogar. En la otra foto ven a mi tesoro conmigo en la galería de la casa un domingo a la tarde. Queríamos dejar ampliarla y mandarle una copia a cada familia, pero no salió bien la copia. La otra fotografía es adelante de la casa con el capitán Müller, Dr. Dengering y yo estoy en la ventana. No les parece que el Dr. Dengering tiene una facha tremenda ? La foto chica fue tomada en el barco "Cap Roca" y pienso que les va a interesar conocer a mis compañeros de viaje. Al dorso de la foto les explico quienes son.
                Bueno esto en cuánto a las fotos, y ahora les pregunto queridos padres si han recibido el cuero que les mandé ? Habrá llegado bien, habrán tenido gastos al retirarlo ? Ojalá que no ! Se alegraron ? Es la piel de un león patagónico. A mi me lo regaló un conocido y pensé que podría alegrarlos cómo regalo de Navidad. Seguramente llegó un poco tarde. Yo me alegraría si se lo pueden dejar curtir y preparar y si también les daría alegría.
                Con el correo de hoy les giramos 1.300 marcos para la venida de Else. El resto está en el Banco en Buenos Aires. Se podrán imaginar qué grande es nuestra alegría que viene la prima Else ! El tan anhelado telegrama llegó justamente para mi cumpleaños. Eso sí que fue una gran alegría en mi aniversario. Hacía tiempo que estábamos a la espera del mismo, pero cuánto más se acercaba la fecha de mi cumpleaños, tanto más teníamos el pálpito que llegaría para esa fecha. No se imaginan, mis queridos, qué hermoso cumpleaños festejé y si todos los cumpleaños en la lejanía son así, uno tiene todo el motivo para ser feliz !
Frida y Else Blumenthal (su prima)

                La mañana del 27 de noviembre me desperté muy temprano y feliz, ya que era mi cumpleaños, y el primero que iba a festejar al lado de mi querido esposo y en mi propio hogar ! Además ese día se esperaba un barco, el que seguramente me traería cartas de mi patria y lo que más intrigada me tenía era el telegrama. Mi maridito la noche anterior había estado haciendo preparativos en la salita y yo estaba muy curiosa. Por eso no me costó nada levantarme  temprano  en  éste día,  y a las cinco y media ya estaba con mi  maridito  adelante de mi mesa de cumpleaños !
                Aparentemente mi marido con su observación ya conocía las debilidades de su esposa y a pesar de que ella no había pedido nada supo darle : dulces y golosinas, dos botellas de vino Mosela, una esponja en su estuche, hermoso jabón y agua de Colonia llenaban la mesita. Cómo me alegré y qué agradecida le estaba a mi maridito ! Ni bien había terminado de agradecerle, cuándo nos asustamos con un fuego en el muelle, ya que dos vagones cargados con pasto estaban en llamas. Este fuego vivo y justamente en mi cumpleaños me pareció un presagio de suerte, no les parece ?
                La mañana se me pasó volando con los quehaceres domésticos y el Sr. Elbourne me trajo una caja de chocolate. Para el mediodía preparé un asadito al horno con chauchas, puré de papas y una linda salsa. De postre un budín de frutas con crema de vainilla acompañado todo por una botella de vino Mosela. Después de terminar con la cocina, dormí una siestita. Mientras tanto había llegado el barco. Eso se llama suerte ! Hacía 14 días que estábamos sin correspondencia.
                De tarde vino un señor conocido y con él y Rudolf gozamos la riquísima torta que había hecho : de seis capas ! Ojalá ustedes la hubieran podido probar, me había salido riquísima verdaderamente. Ay ! todavía se me hace agua a la boca con sólo acordarme ! Después del café ya trajeron la correspondencia y para mí gran alegría me llegaron 16 cartas !
                Rudolf se había buscado la correspondencia comercial y algunos telegramas (era un día caluroso y estábamos sentados afuera). El ya había abierto unos telegramas cuándo de repente se levanta y me  abraza  y  dice : "VIAJO" ! Ay ! qué felicidad la nuestra ! Qué contentos estamos que Else se haya decidido venir para conocer el mundo y visitarnos en nuestro hogar y ver nuestra dicha !
                Yo les agradezco por todas vuestras queridas cartas. Todas llegaron el 27 de noviembre. De  mi hermano Ludwig ya había llegado con el barco anterior. Saber que a ustedes, queridos padres, les va bien es siempre la mayor alegría para nosotros. Así que por ahí ya tienen mucho frío, ojala les pudiese mandar de nuestro calorcito. De vuestras manzanas me gustaría poder participar. Yo aquí pagué hoy por manzanitas chiquitas 10 centavos cada una. Las papas en éste momento son caras y malas. Por las 18 bolsas que ustedes cosecharon, acá podrían sacar un regio precio. Lástima que estamos tan lejos !
                Me alegró mucho querida Mamá que mi hermanas te dejaron hacer un sombrero tan lindo, estarás de lo más paqueta !
                Gracias querida Emma por tu querida carta y realmente vemos que sos una dama muy solicitada, por eso no nos hacemos ilusiones que algún día nos vengas a visitar y por ésta razón tampoco hemos pedido a la cigüeña que venga ...
                La carta del querido Karl me divirtió mucho y te agradezco a ti y a mi querida cuñada por los buenos deseos. De mis plantaciones y animalitos les contaré en la próxima carta, pero pueden estar seguros que el viento no se llevó la verdura y que por aquí no se ven cigüeñas. Dices que si vinieras me pondrías a prueba con la cocina : te espero y tú puedes preparar el menú goloso ! Me imagino cómo habrán gozado la visita a casa de Mamá, cómo los envidio ! Con dos hijos grandecitos ya es fácil moverse.
                Querida hermana Bertha, te agradezco tu carta y todo me interesa lo que escribes. Yo acá no me hago problemas en cuestión de modas, pero en general las señoras acá se visten con mucho lujo y a sus hijos también.
                Tú, querido hermano Johannes, deberías recibir un premio por tu carta y el viaje que hiciste debe haber sido precioso. Me cargas en cuánto a mis plantaciones y te puedo tranquilizar : no me olvidé de abonar la tierra !
                A Hans lo felicito por haber rendido bien su examen, no dije yo siempre que eres un chico inteligente, querido hermano ?
                Buenos mis queridos, me parece que ésta carta fue un capítulo bastante largo. Lo único que quiero agregar es que nos va muy bien y que les mandamos a todos muchos cariños

                vuestro Rudolf y vuestra Frida.

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